Desde hace unos años el cambio de titularidad de los vehículos se realiza a través de una plataforma telemática que permite acortar considerablemente los plazos de tramitación. Tradicionalmente se rellenaba el impreso de transferencia firmado, se aportaban las fotocopias pertinentes y, tras acudir a la Jefatura de Tráfico se sometía al escrutinio del funcionario de turno quien, tras revisar la documentación, procedía a la impresión del nuevo permiso de circulación a nombre del nuevo propietario en el supuesto de que no hubiese impedimento alguno.

Tras las implantación del nuevo sistema, una vez que se han reunido los documentos y las firmas necesarias se procede a introducir los datos en la plataforma desde la gestoría y, si todo es correcto, se emite por parte de la Jefatura de Tráfico un permiso provisional (autorización provisional de circulación) que acredita que se ha realizado el cambio de titularidad. Unos días después se recoge el nuevo permiso de circulación definitivo.

Siguen existiendo, sin embargo, supuestos en los que el  cambio de titularidad  no puede tramitarse telemáticamente por lo que el plazo de resolución es considerablemente mayor. Enumeramos los más frecuentes:

Subastas: Junto con el acta o certificado de adjudicación emitido por el organismo que organiza la subasta hay que aportar la liquidación, exención o no sujeción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Donaciones: Junto al documento que acredita la donación firmado por donante y donatario hay que aportar la liquidación, exención o no sujeción del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Herencias: Si está designado el heredero se aporta el modelo 660 que acredita la exención, pago o no sujeción al ISD. Perfeccionada la presentación del mismo se emite el justificante (C09), que es la diligencia certificada de presentación que, como su nombre indica, certifica que se ha presentado la autoliquidación correspondiente al hecho imponible.

Cuando el adquirente del vehículo está empadronado en otra Comunidad Autónoma de aquella en la que se realiza la transferencia hay que abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (en el caso de que comprador y vendedor sean particulares) en la CA del adquirente. Puede ocurrir que en esa CA al abonar el ITP no entreguen el código de transmisión (código de barras con una numeración), en cuyo caso no podemos transferir telemáticamente.

Separación o divorcio: Hay que aportar la sentencia o convenio regulador en el que aparezca que se otorga la propiedad del vehículo al adquirente.

Denegatoria: Si el vehículo que se transfiere presenta alguna incidencia como por ejemplo un duplicado por reforma, debe el IVTM del año anterior, hay que aportar el DUA, etc.

Vehículos especiales: Algunos no admiten la transferencia telemática.

Comprador de Canarias, Ceuta o Melilla: No podemos realizar esa transferencia.

Vehículo notificado a compraventa: Cuando el compraventa se lo quiere transferir a su nombre no admite la transferencia telemática.

Además de los casos citados existen otras excepciones menos frecuentes y de difícil clasificación.