Desde el pasado verano contamos con una novedad que ofrecer a nuestros clientes y amigos. Consiste en una sala de espera de uso compartido en la planta baja del edificio frente al mostrador de conserjería. Gracias a la misma cuando no tenemos más remedio que hacerle esperar para ser atendido puede permanecer sentado cómodamente y nosotros le avisamos cuando llegue su turno.

Por otra parte, hemos realizado un enorme esfuerzo para adecuar nuestras instalaciones a las expectativas de nuestros clientes. Creemos que ha merecido la pena a juzgar por los comentarios recibidos.

No menos importante que todo lo anterior es que nos esforzamos cada día por tratar de mejorar en nuestra profesión. Agradecemos de todo corazón a aquellos que han confiado en nosotros, porque no hubiésemos llegado hasta aquí sin ellos, y nos disculpamos por las ocasiones en que nuestro desempeño ha sido mejorable. También queremos recordar a todos los buenos profesionales que en mayor o menor medida han colaborado con nosotros. No los consideramos competidores, sino compañeros de profesión de los que esperamos seguir aprendiendo.

Un último pensamiento está dedicado a todos aquellos jóvenes que se han puesto en contacto con nosotros entregándonos su CV esperando que alguien les dé una oportunidad para demostrar su valía. Es difícil expresar lo que uno siente cuando no puede ofrecer a otros lo que en su día recibió. Pero, sin que sirva de excusa, corren malos tiempos para la empresa privada (no sólo en nuestro país).

Ahora que estamos terminando el año suele ser un buen momento para recapitular sobre lo acontecido durante el ejercicio, aprender de nuestros errores y tomar impulso hacia nuestras metas profesionales.