A menudo se utilizan indistintamente los conceptos de gestoría y asesoría. No son exactamente lo mismo aunque, a veces, se solapan. También aprovecharemos para hacer una reseña sobre la consultoría.

1. Gestoría
- Enfoque: La gestoría se encarga principalmente de gestionar trámites administrativos y burocráticos ante las administraciones públicas. En función de la especialización de la misma se concentrará en distintas áreas: vehículos, fiscal, laboral, registros, etc.
- Ejemplos: Pueden realizar gestiones relacionadas con la declaración de la renta, la liquidación de impuestos, la obtención de licencias para abrir un negocio, la matriculación o la transferencia de un vehículo, entre otros trámites.
- Perfil profesional: Los gestores están acreditados por el Colegio Oficial de Gestores Administrativos. Deben aprobar una oposición -nivel grado universitario- o, en su defecto, cursar un máster oficial en gestión administrativa que se imparte en determinadas universidades.
- Relación con el cliente: Suele ser continua y de largo plazo, ya que se encargan de la gestión diaria y/o periódica de la empresa o individuo.
2. Asesoría
- Enfoque: La asesoría proporciona consejos y orientación en áreas específicas, como la fiscalidad, contabilidad o legal. Su labor es analizar la situación del cliente y ofrecer recomendaciones sobre cómo cumplir con las normativas vigentes o mejorar su situación financiera o fiscal.
- Ejemplos: Un asesor fiscal puede recomendar qué deducciones aplicar en los impuestos, un asesor contable puede ofrecer un plan para mejorar la estructura financiera de la empresa. Un graduado social puede encargarse de la confección de las nóminas de los trabajadores así como de las altas y bajas de los mismos.
- Perfil profesional: Los asesores pueden ser contadores, abogados, economistas o profesionales especializados en fiscalidad, y suelen estar inscritos en colegios profesionales.
- Relación con el cliente: También tiende a ser de largo plazo, ya que suelen ser consultados periódicamente para cumplir con normativas o mejorar procesos.
3. Consultoría
- Enfoque: La consultoría es más estratégica y está orientada a mejorar el rendimiento o la competitividad de una empresa o individuo. Se enfoca en diagnósticos y en proponer soluciones que van más allá de la gestión o el cumplimiento normativo, abarcando áreas como innovación, gestión de proyectos, marketing, ventas, tecnología, financiero, etc.
- Ejemplos: Un consultor de negocios podría analizar el modelo de negocio de una empresa para proponer cambios que mejoren su eficiencia, o un consultor tecnológico podría asesorar en la implementación de un nuevo sistema informático.
- Perfil profesional: Los consultores son profesionales con experiencia y conocimientos especializados en el área donde brindan el servicio.
- Relación con el cliente: Suele ser puntual, dependiendo del proyecto.
- El objetivo de la consultoría no estratégica u operativa es optimizar la eficiencia operativa de un negocio mediante la implementación de mejores prácticas y estándares de la industria. Esto implica llevar a la empresa a un nivel competitivo en relación con el promedio de su sector, corrigiendo fallos, mejorando procesos, o integrando tecnologías ya probadas.
- La consultoría estratégica va más allá de los estándares actuales de la industria. El objetivo es diferenciar a la empresa, posicionándola como un líder innovador y único en el mercado. Esto implica crear ventajas competitivas sostenibles, formular estrategias a largo plazo, y explorar nuevas oportunidades de negocio.